Ideas previas
Para ser sinceros, ya había escuchado algo sobre el Flipped Classroom, e incluso tenía una idea que no andaba muy desencaminada. Aunque al principio pensé (inocente de mí) que se trataba de que los alumnos adquiriesen el rol de profesor, una rápida investigación me había llevado a ver que en realidad se trata de un concepto distinto; lo que se invertía es la forma de trabajar, no el rol alumno-profesor (aunque dicho rol sí que experimenta un cambio).
Por lo que pude ver este modelo se basa en el uso de videos instructivos que los alumnos ven en su casa. Sin embargo, hay mucho más detrás de esto...
Flipped Classroom
Flipped Classroom consiste en invertir el uso del tiempo en el aula, valiéndonos de las TIC. Para ello los alumnos reciben la "carga teórica" de la unidad o sesión en su casa en forma de video, podcast, presentación... para que la estudien a su ritmo. Posteriormente, en clase, se aprovecha el tiempo para profundizar en estos conocimientos realizando actividades. De esta forma se aprovecha el tiempo de forma mucho más práctica, y se elimina carga de "deberes" (que tan mala fama tienen hoy en día).
Este tipo de aprendizaje está muy vigente hoy en día gracias a internet. Como músico, yo mismo me he suscrito a diversos cursos en los que accedo a videos didácticos que explican cómo tocar pasajes, ideas para practicar, análisis de técnicas... Youtube, sin ir más lejos, es una fuente gratuita e inagotable de información.
La ventaja del Flipped Classroom respecto a este aprendizaje autodidacta es el importante papel que juega el profesor, que aquí se encarga de facilitar el aprendizaje de los alumnos, seleccionar y diseñar material relevante, desarrollar tareas y hacer un seguimiento personalizado.
Como vemos, no se trata sólamente de ver vídeos didácticos; es un modelo mucho más profundo donde el rol de profesor es esencial, y que ofrece la ventaja de adaptar el aprendizaje al ritmo de cada uno.
No es la fórmula milagrosa
El Flipped Classroom presenta un modelo con muchas ventajas desde mi punto de vista, y por lo que he podido aprender hasta ahora. Sin embargo, también he podido ver los problemas a los que se enfrenta: accesibilidad no generalizada a internet, dificultad para romper los modelos establecidos, necesidad de preparación en profundidad del material, dedicación de más tiempo y esfuerzo, posible desinterés por parte de los alumnos... hay muchos factores que dificultan el uso de este modelo, pero creo que merece la pena enfrentarse a ellos y encontrar soluciones.
Potencial para mis clases
La verdad es que, como apasionado de las tecnologías de la información y comunicación, creo que este modelo es una oportunidad excelente para mejorar mis clases. Estoy desando profundizar en él y poder aplicarlo, ver resultados, observar cómo reaccionan mis alumnos, poder ayudarles mejor.
Además, creo que presenta múltiples ventajas de cara a una asignatura como la mía en la que siempre andamos cortos de tiempo para dedicar a la práctica instrumental. Gracias a este modelo cada estudiante puede ver instrucciones para interpretar una pieza musical, escucharla numerosas veces, ver la partitura interpretada una y otra vez... a su propio ritmo. Esto también minimiza el problema de hacerme oír por encima del barullo que se forma cada vez que mis estudiantes cogen los instrumentos.
En definitiva, creo que le puedo sacar mucho partido y estoy deseando aprender más, ya que por mi parte había hecho algún experimento previo, pero profundizar en este modelo me dará más solidez y seguridad a la hora de aplicarlo.


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