A continuación está mi propuesta de una carta escrita a los familiares de los alumnos de un centro escolar. Esta propuesta está dentro del ámbito del curso #UsoSeguroTIC.
Estimados familiares,
Estimados familiares,
La presente carta tiene como fin tratar un tema que en los últimos años está cobrando una especial
importancia; nos referimos al uso que hacemos de nuestros datos personales en internet, o lo que es lo mismo, nuestra identidad digital.
Desde nuestro centro escolar consideramos que es de suma importancia concienciar a nuestros alumnos
sobre esta temática, para lo cual es imprescindible que, tanto nosotros los educadores como vosotros los familiares, sepamos con exáctitud de qué estamos tratando.
¿Qué es la identidad digital?
Entendemos por identidad digital toda información personal que sobre nosotros circula por internet.
Esto incluye no sólo nuestros datos de identificación (nombre y apellidos, dni, domicilio, etc.), sino también todo aquello relacionado de alguna manera con nosotros: fotografías, videos, perfiles en las redes sociales,
hábitos de comportamiento, preferencias, gustos y un largo etcétera. Todos estos datos ayudan a crear una imagen de quiénes somos, incluso aunque nosotros no seamos conscientes de ello.
¿Por qué es tan importante controlar la información que proporcionamos?
Seguramente muchos de nostros nos lo pensaríamos dos veces antes de proporcionar información personal
a personas que no conocemos en la calle. Solemos ser muy cuidadosos con los datos que proporcionamos directamente a otras personas, pues sabemos los riesgos que puede acarrear el hecho de que estos datos caigan en malas manos.
Sin embargo nuestra actitud se relaja mucho cuando proporcionamos información por internet: es normal,
dado el entorno impersonal que representa. Al fin y al cabo no tenemos la sensación de estar tratando con nadie directamente. Esto puede conllevar a que publiquemos en la red demasiados datos sobre nosotros, nuestras costumbres,
gustos, nuestro entorno cercano...
Si lo pensamos bien, seguramente la mayoría de nosotros hemos subido alguna fotografía o video a
una red social en la que aparecemos con otras personas, incluso con menores de edad (una fotografía de una función del colegio, unas vacaciones con amigos, un cumpleaños...). En principio no parece que pueda suponer un
problema, pero la realidad es que el alcance de esta información puede escapar a nuestro control rápidamente y ser empleada por terceras personas para diversos fines.
Publicar información de otras personas
Es importante que pensemos también en hasta qué punto podemos vulnerar los derechos de otras personas
cuando publicamos fotografías, videos, u otra información sin su consentimiento. Por ejemplo, imaginemos que alguien sube a una red social una fotografía que considera graciosa en la que aparecen nuestros hijos (por ejemplo,
de un cumpleaños), y de pronto surgen comentarios ridiculizando la foto. Seguramente no nos haría ninguna gracia.
Esto mismo se aplica a los datos que publiquemos nosotros mismos, en especial cuando afecta a terceras
personas que pueden desear que se respete su privacidad.
Identidad digital y menores de edad
Todos estos casos se magnifican cuando los implicados son menores de edad. Cuando son muy pequeños,
no tienen capacidad para decidir lo que se publica sobre ellos en internet. Debemos ser nosotros los que pensemos hasta qué punto podemos vulnerar sus derechos. Igualmente, cuando son más mayores, muchas veces no son realmente
conscientes de las implicaciones que pueden tener los datos que suben a internet.
Por eso es nuestro deber como adultos hacerles comprender las consecuencias que puede tener la información
que publican en la red. Además, es importante que tengamos muy presente la legalidad vigente: según el RD 1720/2007, los menores de 14 años no pueden decidir sobre sus datos personales si no es con el permiso de un adulto; esto implica que los menores no pueden registrarse en
las redes sociales por sí mismos hasta que cumplan los 14 años (ya que al hacerlo ceden sus derechos sobre muchos datos personales). Nosotros, como adultos, deberemos acompañarles y supervisarles.
En conclusión:
- Debemos conocer que todos los datos personales que proporcionamos contribuyen a crear nuestra identidad digital.
- Esta identidad puede llegar a escapar a nuestro control y caer en manos de terceros, con los peligros que esto conlleva.
- Debemos respetar el derecho a la privacidad que tienen los demás: pensémoslo dos veces antes de publicar fotos en las que aparecen otras personas, especialmente si son menores.
- También debemos respetar los derechos de los menores, ya que ellos muchas veces no pueden decidir la información que publicamos sobre ellos.
- La ley de protección de menores prohíbe que los niños menores de 14 años se den de alta en las redes sociales sin la presencia y el conocimiento de un adulto.
Desde nuestro centro hacemos hincapié en la importancia de preservar la identidad digital de todas
las personas, y especialmente de nuestros alumnos. Esperamos que esta información os haya resultado interesante y de ayuda, y quecontribuya a mejorar la seguridad y el derecho a la privacidad de nuestros menores.

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